lunes, 14 de diciembre de 2009

ESTOY casi segura que los que hablan de una forma tan rara o mala sobre el amor, es porque nunca lo sintieron.


Amor verdadero, no ese amor superficial, no ese amor de verano, no ese amor fugaz, este amor es tal vez único, hermoso. Sé que es mutuo.
Que nos entendemos, que nos ayudamos, que nos reímos, que nos acompañamos, que uno es del otro, que somos tiernos, que decimos cosas, sí, cosas hermosas, que nos elevamos a la nube más alta los dos juntos, que nos amamos, pensamos en un más allá, más allá de un mañana. Tal vez si esto estaba escrito, sé que sos mi destino, Matìas, estabas ahí, siempre estuviste ahí, sos todo lo que soñé, sos todo.
Sos el único que hasta con lo mínimo me hace sonreír. Hoy estás hasta en mis sueños. Aprendimos un montón de cosas, crecimos, me cambiaste, y lo sabés...
Soy feliz, sí, porque estás conmigo, porque sin importate ni importarme nada, nos jugamos por lo que realmente nos hace felices, porque no imagino un mañana sin vos, Matìas, te amo, te amo, te amo...
Vos, que buscás la felicidad del otro antes que la tuya, sos una excelente persona que no hizo otra cosa que hacerme feliz y así devolverme la vida.
No cambies, y quiero que sea para siempre mi amor, sos lo que verdaderamente quiero tener toda mi vida. Te extraño cada segundo que no hablo con vos, sin embargo, estás acá, acá, dentro mio. No me faltes.
Siempre voy a ser tuya.
La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del AMOR.
Alguien que no me deje parar,
que me lleve hasta el cielo, que quiera correr, bailar, que cambie mi vida. Que me haga reír. Que no me quiera apagar.

martes, 1 de diciembre de 2009